ALCOHOL Y EL CEREBRO
Generación de jóvenes con capacidad mental mermada por el alcohol El consumo del alcohol en la adolescencia daña el cerebro en una etapa clave de su desarrollo. En el Seminario Internacional Sobre Alcohol y Daño Cerebral recientemente celebrado en Madrid, los profesores Susan Trapert de la U. de California, Aarón M. White de la U. de Duke, y Consuelo Guerra de la U. de Valencia, presentaron las últimas evidencias científicas que demuestran que el consumo de bebidas alcohólicas altera las estructuras cerebrales y reduce las capacidades cognitivas de los adolescentes,
La adolescencia es un momento clave en la formación del cerebro y el alcohol interfiere en ese proceso. Al consumirlo de forma prematura, puede afectar gravemente el desarrollo cerebral, limitando potencial y el futuro de los jóvenes, afirma Trapert.

El cerebro adolescente es más vulnerable al alcohol que el adulto. Se ha demostrado que su consumo reduce en un 10 % la capacidad de recordar la información aprendida, que en los estudiantes puede ser la diferencia entra aprobar y no aprobar. Los chicos que toman alcohol el fin de semana presentan mas problemas de atención, razonan con mayor lentitud, tienen una menor capacidad de trabajo, así como más problemas para regular sus emociones y tomar decisiones. Lo que podría explicar las elevadas tasas de fracaso escolar.

Se ha comprobado que el alcohol también produce cambios estructurales en el cerebro. Su consumo precoz reduce el tamaño del corte prefrontal y de los hipocampos. En estudios con resonancia magnética se ha visto una disminución en la calidad de la materia gris y menor flujo sanguíneo en zonas claves. Una vez concluidas las investigaciones se sabrá con seguridad si estos cambios estructurales y daños en la capacidad cerebral son irreversibles, pero todo parece indicar que nos enfrentamos a una generación con capacidades cognitivas mermadas por el alcohol.

Algunos jóvenes están conscientes de la cantidad que beben y otros no. Algunos buscan emborracharse deliberadamente y otros no. Causan especial preocupación aquellos que abusan del alcohol durante el fin de semana. Al día siguiente se sienten mal físicamente (crudos) y a veces ni recuerdan lo que hicieron. Esos son los que más problemas van a tener en el futuro.

Según estudios, en México hay 32 millones de bebedores. Los niveles de alcoholismo entre los mexicanos, incluso en niños son alarmantes:23% de los alumnos en educación media y superior del D.F. ingiere cinco o mas copas por ocasión, por lo menos una vez al mes. El Servicio Médico Forense ha hecho señalamientos sobre la magnitud del problema: 49% de las muertes por homicidio, suicidio o accidentes, están relacionadas con el abuso de alcohol.

El alcoholismo entre las mujeres mexicanas se ha triplicado en los últimos años. Hace 15 años había una mujer alcohólica por cada ocho hombres; hoy hay una por cada cuatro. Podemos imaginar las lamentables consecuencias de estas cifras, no sólo en materia de salud pública, sino en los cimientos de la sociedad.

Podemos imaginar las lamentables consecuencias de estas cifras, no sólo en materia de salud pública, sino en los cimientos de la sociedad. La presión del medio ambiente, de los amigos, así como la facilidad para conseguir alcohol, contribuyen a que se inicie el consumo a edades cada vez más tempranas. La publicidad y los medios de comunicación incitan a los jóvenes a beber, ya que asocian el alcohol con la atracción sexual y el éxito social. Pero no todo el problema está en la calle. El hábito está tan arraigado en nuestra cultura, que es un grave pero común error por parte de los padres "enseñar" a los adolescentes a beber, creyendo que "aguantar" sin embriagarse es sinónimo de "saber tomar" y que así estarán más preparados para enfrentarse al mundo.
Por el contrario, así como para un adulto el consumo moderado de alcohol puede ser inocuo, para un adolescente ni una sola copa es recomendable. El vino y la cerveza no son menos dañinos. En Estados Unidos, por ejemplo, los jóvenes se emborrachan con cerveza, simplemente beben mas cantidad que si se tratará de una bebida de mayor graduación.

A pesar de que la reacción de cada individuo al alcohol es diferente, mientras más se posponga su consumo, mejor. No se puede hablar de edad segura pero al menos es recomendable esperar hasta los 20 o 21 años, una vez que el sistema neurológico ha concluido su desarrollo. Además de los daños cerebrales y la reducción de las capacidades cognitivas que produce el alcohol en los jóvenes, es importante considerar que la adolescencia es la etapa más vulnerable para el desarrollo de adicciones.

El exceso de alcohol puede hacerte:

+ Suponer que estás susurrando cuando no es así.
+ Sentir que eres el más fuerte, listo y guapo de la fiesta.
+Imaginar que toda la gente se está riendo contigo, no de ti
+Creer que eres experto en artes marciales.
+Ver al día siguiente algo escalofriante junto a ti, cuyo nombre o especie no puedes recordar.
+Provocar un embarazo no deseado o contraer una enfermedad venérea Sufrir un accidente
+Lamentar el resto de tu vida haber bebido.

"NO BEBAS Y CONDUZCAS. AÚN NO ESTAS PREPARADO PARA CONOCERME.DIOS Sé templado en el beber,
considerando que el vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra..."

Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.

*Artículo publicado en revista, desconocemos fuente.Agradecemos quien la tenga para dar crédito al autor.




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